Jaguar S-Type
1999–2007 · Berlina premium
Motores: 2.5/3.0 V6, 2.7/3.0 V6 diesel, 4.2 V8
Precio usado orientativo: 3.000–10.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Si hay que quedarse con una mecánica, el 2.7 diésel o el 3.0 V6 de gasolina. El 2.7 lleva correa de distribución: antes de comprar uno, exige la factura de cuándo se cambió, porque si no consta, toca hacerla. El V8 4.2 multiplica cualquier factura de taller, así que valora si te compensa. Y si la unidad monta suspensión neumática, pruébala en baches y con el motor frío antes de decidir.
Con esta berlina Jaguar quiso acercar el lujo británico a más bolsillos: diseño clásico y mucho confort, pero sobre una base Ford de finales de los noventa. El 2.7 diésel es el que cubre los kilómetros largos; el V8 4.2 es el capricho de aficionado. Lo que deja unidades paradas no es la mecánica, sino la electrónica heredada de la época Ford y la edad acumulada.
Pros
- El diseño y la presencia no se confunden con los Ford de la época a pesar de la base compartida.
- El interior y el confort de marcha siguen siendo excelentes cuando el coche está entero.
- El 2.7 diésel equilibra consumo y empuje para una berlina de este tamaño.
- El precio de ocasión es muy bajo para lo que ofrecía un premium de estos años.
- El 4.2 V8 es un motor con historia para el aficionado, aunque no para el uso diario.
Contras
- La electrónica de la época Ford-Jaguar arrastra fallos crónicos que aparecen y desaparecen sin avisar.
- El mantenimiento y el recambio se disparan en cuanto el coche sale de cualquier garantía.
- La reventa es casi nula: el mercado ya no busca este S-Type y recuperar la inversión es difícil.
Problemas habituales a vigilar
- Los fallos eléctricos afectan a centralitas, sensores y testigos, y siempre se presentan de forma intermitente.
- El 2.7 diésel acusa el desgaste del turbo y la válvula de gases a medida que suma años y kilómetros.
- La suspensión neumática que montan algunas versiones es una fuente conocida de averías.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi tres puntos porque es una berlina premium vieja, con electrónica problemática y un recambio que ya no se encuentra en cualquier sitio. Un 2.7 o un 3.0 V6 con la distribución documentada todavía rueda con dignidad; un V8 sin presupuesto para mantenerlo no compensa ni el precio bajo del anuncio.