Toyota Corolla (E12)
2002–2007 · Compacto
Motores: 1.4 VVT-i, 1.6 VVT-i, 2.0 D-4D
Precio usado orientativo: 3.000–6.500 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Si hay que quedarse con una, el 1.4 o el 1.6 VVT-i de gasolina, ambos de cadena y con cambio manual: apenas dan trabajo. Antes de comprar un 2.0 D-4D, mira la correa de distribución con papeles, prueba los inyectores en frío y pregunta por el filtro de partículas; es el diésel de correa de esta generación, no el de cadena que vino después. Hay hatchback y familiar, así que elige por maletero.
El Corolla de estos años es uno de los compactos más previsibles de su época: los gasolina VVT-i llevan cadena de distribución y solo piden mantenimiento corriente, mientras que el diésel D-4D va de correa y es el que exige más revisión. El interior aguanta el uso diario mejor que varios rivales de principios de los 2000 y el recambio de Toyota sigue siendo abundante y asequible. Se vendió en carrocería de cinco puertas y en familiar.
Pros
- Los 1.4 y 1.6 VVT-i distribuyen con cadena y se olvidan de la correa de caducidad.
- El interior aguanta el uso diario mejor que varios rivales de la época.
- El consumo de los dos gasolina se mantiene razonable para la edad del coche.
- El recambio de Toyota es abundante y no descuadra el presupuesto.
- Existe en carrocería hatchback y familiar, según el maletero que se busque.
Contras
- La conducción es neutra y no transmite carácter ni ganas.
- El D-4D de correa queda por detrás de los gasolina de cadena en sencillez de mantenimiento.
- El precio se mantiene alto para la edad que ya tienen estas unidades.
Problemas habituales a vigilar
- En el 2.0 D-4D la correa tiene que estar cambiada a tiempo, y los inyectores y el filtro de partículas son su punto débil.
- El embrague del 1.6 acusa el uso urbano y conviene probarlo en atasco.
- Los silentblocks delanteros crujen con la edad y acaban tocando sustitución.
Cómo ha envejecido
Ha cedido cuatro décimas porque la edad ya se nota en detalles, aunque la mecánica de gasolina sigue siendo de las más previsibles del segmento. Un 1.6 manual de particular todavía es un compacto usable a diario; un D-4D con la correa pendiente o los inyectores dudosos recorta buena parte de esa ventaja.