Opel Astra G
1998–2004 · Compacto
Motores: 1.4/1.6/1.8/2.0, 1.7/2.0 DTI
Precio usado orientativo: 800–3.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Prioriza el 1.7 DTI manual o el 1.6 16v de gasolina con la correa de distribución cambiada y documentada. En el DTI, escucha los inyectores en marcha: delatan el kilometraje real mejor que el cuentakilómetros. Antes de comprar uno, comprueba también los elevalunas y el estado de los plásticos, porque a este precio el interior y la correa mandan más que el motor. El recambio Opel sigue siendo barato y fácil de encontrar.
Compacto de la época de 2000 que hoy cuesta lo que un utilitario pequeño. Su mecánica es conocida en cualquier taller generalista y el recambio Opel todavía es accesible, pero el conjunto acusa veinticinco años: la gasolina depende de una correa que puede romper el motor, el diésel 1.7 DTI es austero aunque castiga inyectores con los kilómetros, y el habitáculo delata su edad por los plásticos y los elevalunas.
Pros
- El precio de ocasión es mínimo: transporte barato de verdad.
- El 1.7 DTI gasta poco y sirve a quien aún quiere un diésel viejo.
- Los repuestos Opel son accesibles y cualquier taller generalista conoce esta mecánica.
- El habitáculo es amplio para lo que se ofrecía en su época.
- No hay electrónica compleja que encarezca cada avería.
Contras
- Los motores de gasolina van por correa, y si no hay cambio documentado la rotura puede llevarse el motor.
- El interior y los plásticos delatan sin disimulo sus veinticinco años.
- A este precio no hay argumento de seguridad ni de equipamiento moderno frente a un compacto posterior.
Problemas habituales a vigilar
- La distribución de la gasolina suele llegar sin papeles y es la primera comprobación antes de pagar.
- Los inyectores y la bomba del 1.7 DTI sufren con muchos kilómetros y un ralentí irregular los delata.
- Los plásticos del interior se deshacen con la edad y los elevalunas eléctricos fallan con frecuencia.
Cómo ha envejecido
Ha caído más de un punto porque veinticinco años se notan en todo: en el interior, en la correa pendiente y en un DTI al que los kilómetros le han pasado factura. Un DTI manual con los inyectores en orden todavía transporta a diario por muy poco dinero; una gasolina sin distribución documentada no vale ni los ochocientos euros del anuncio.