Mitsubishi Pajero
1999–2006 · SUV
Motores: 3.2 GDI, 3.2 DI-D, 3.5 GDI
Precio usado orientativo: 4.000–12.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Busca el 3.2 DI-D con cambio manual y, antes de comprar uno, prueba la caja de transferencia y los bloqueos: si no engranan en el sitio, esa unidad ya viene con factura. Revisa también el turbo y los inyectores del DI-D. El GDI de gasolina consume más. El bastidor decide: una unidad comida por el óxido o por el campo es un proyecto, no una ganga.
Un todoterreno de verdad de principios de los 2000, con reductora y bloqueos, no un crossover de asfalto con aspecto de aventura. El 3.2 DI-D es la mecánica que aguanta kilómetros; el GDI de gasolina gasta más. Su compra se juega en el bastidor, y el recambio vive hoy de la comunidad de propietarios del modelo.
Pros
- La tracción total es real, con reductora y bloqueos que funcionan fuera del asfalto.
- El 3.2 DI-D es un diésel robusto tanto en carretera como en el campo.
- La capacidad fuera de carretera queda por encima de cualquier crossover moderno.
- El recambio todavía aparece gracias a la comunidad de propietarios del modelo.
- Las unidades bien conservadas aguantan el valor mejor que un SUV de asfalto de la época.
Contras
- La conducción y el confort son los de un 4x4 de principios de los 2000.
- El consumo es elevado tanto en el gasolina GDI como en el diésel.
- La seguridad y el equipamiento pertenecen a otra época.
- La ITV y el mantenimiento se complican a medida que el coche cumple años.
Problemas habituales a vigilar
- La caja de transferencia y los bloqueos pueden no engranar durante la prueba.
- El 3.2 DI-D cansa el turbo y empieza a fallar en los inyectores con la edad.
- La suspensión y los silentblocks acusan los años de uso fuera de carretera.
Cómo ha envejecido
Ha perdido unas décimas porque la ITV, el consumo y la edad del bastidor ya pesan en cada revisión. Sigue siendo un 4x4 de verdad en medio de tantos crossovers: una unidad con el bastidor y la transmisión en orden merece el viaje a verla; una comida por el campo, ni con el precio de icono.