Mercedes-Benz Clase S W140
1991–1998 · Berlina premium
Motores: S 280/300/320/420/500/600, S 300 TD
Precio usado orientativo: 4.000–18.000 €
Este coche ha bajado enteros con los años.
Si hay que quedarse con uno, el S 320 o el S 500 del restyling: mismo coche, menos facturas que el V12. Prueba la suspensión hidráulica en marcha, porque si rebota o pierde aceite el arreglo es caro. Recorre el módulo SAM con todo conectado, elevalunas y luces incluidos; si algo falla de forma intermitente, negocia o vete. El S 600 exige presupuesto de exótico, no de berlina usada.
Fue el Mercedes más grande y ambicioso de los noventa: doble cristal, sobreingeniería y un tamaño que todavía intimida. La gama va del seis cilindros del S 280 al V12 del S 600, con un diésel S 300 TD y un restyling a mitad de vida que conviene distinguir. Su fama de inagotable choca con dos puntos caros, la suspensión hidráulica y la electrónica, que dejan unidades aparentemente baratas tiradas en el taller.
Pros
- El confort y el silencio de marcha son de berlina insignia, con doble cristal de verdad.
- La sobreingeniería de la época todavía se nota al cerrar una puerta.
- El S 600 V12 ofrece una experiencia única a un precio de anuncio contenido.
- El diseño ha pasado a clásico y ya no parece solo una limusina vieja.
- El S 500 sigue siendo el corazón de la gama y el equilibrio entre presencia y coste.
Contras
- La suspensión hidráulica necesita un arreglo caro cuando pierde aceite o rebota mal.
- El módulo SAM y el resto de la electrónica acumulan fallos con la edad.
- El mantenimiento del V12 se paga con tarifa de exótico, no de ocasión.
Problemas habituales a vigilar
- La suspensión hidráulica rebota mal y pierde aceite, y se nota durante la prueba en marcha.
- El SAM apaga elevalunas y luces con fallos eléctricos intermitentes difíciles de diagnosticar.
- El aire acondicionado no enfría en unidades que llevan años sin revisión.
Cómo ha envejecido
Ha perdido casi tres puntos porque el SAM, la suspensión hidráulica y el V12 convierten el anuncio barato en un proyecto. Un S 500 con la suspensión en orden sigue teniendo el silencio y el empaque de los noventa; un S 600 tirado de precio o una unidad con la electrónica rebelde no merecen ni el desplazamiento.